El derecho a morir de argentinos y colombianos

La semana pasada, en Argentina y Colombia se realizaron importantes acciones a favor del derecho fundamental a morir que tendría aquella persona que padece una grave enfermedad.

El caso de Marcelo Díaz (Argentina)

Así, la Corte Suprema Argentina avaló este martes 7 de julio que los familiares de un paciente desahuciado puedan solicitar su muerte digna invocando su voluntad, en un fallo que aclara que no se trata de eutanasia, aún ilegal en este país. El alto tribunal sostuvo que los familiares pueden “dar testimonio de la voluntad del paciente respecto de los tratamientos médicos que éste quiere o no recibir” para asegurar su derecho, contemplado por ley, de acceder a una muerte digna.

La Corte aclaró que no se trata un caso de eutanasia porque “la solicitud de cese de soporte vital no importa una práctica eutanásica vedada por la ley sino que constituye una abstención terapéutica que si se encuentra permitida”. Por lo tanto, con el fallo se autoriza a cesar la hidratación y alimentación que permiten prolongar la vida del enfermo de forma artificial, pero sin permitir ninguna acción médica que provoque deliberadamente su muerte, tal como define la eutanasia la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Corte Suprema indicó que la decisión respecto de la continuidad del tratamiento “no puede ni debe responder a meros sentimientos de compasión hacia el enfermo”. Tampoco considera que la decisión de morir deba basarse en el juicio de terceros, ni siquiera del círculo familiar íntimo del paciente, sino solamente que se invoque la voluntad expresada verbalmente por el enfermo. Es la primera vez que la Corte se expresa en este sentido y reafirma que en caso de que esa voluntad no haya sido expresada por anticipado en un documento legal, es válido el mero testimonio de la familia sobre los deseos del paciente, bajo declaración jurada. En Argentina la ley de Derechos del Paciente, aprobada en mayo de 2012, establece el derecho de las personas a disponer mediante poder legal órdenes anticipadas sobre su salud en casos irreversibles.

El fallo respondió al caso de Marcelo Diez, postrado desde octubre de 1994 cuando a los 30 años se accidentó con su motocicleta en la provincia de Neuquén (sur del país) y quedó en estado vegetativo irreversible. Nueve años después del accidente y con la ley de Derechos del Paciente aprobada, sus hermanas solicitaron el derecho a la muerte digna del paciente, que no tiene comunicación alguna con su entorno, no responde a estímulos y recibe alimentación por sonda. Un tribunal provincial apoyó la petición de las hermanas de Marcelo Diez en 2013 pero el Ministerio Público de Incapaces consideró que carecían de sustento legal y por lo tanto estaban ante una decisión arbitraria. En el laberinto judicial, la iglesia Católica, culto mayoritario en el país de nacimiento del papa Francisco, también se involucró en la polémica aduciendo que desconectar a un paciente en estado vegetativo permanente era “eutanasia por omisión y un delito por abandono de persona”. El alto tribunal remarcó que “el individuo es dueño de hacer elecciones sobre su propia vida sin intromisión del Estado en tanto no afecten la moral, el orden público ni a terceros”. Según justificó, estas “decisiones libres hacen a la dignidad de la persona y al pleno ejercicio de la libertad”.

El caso de Ovidio (Colombia)

Aunque la eutanasia es legal en Colombia desde el 2014 gracias a una sentencia de la Corte Constitucional que ordenó al Ejecutivo diseñar un reglamento que permita este procedimiento en el país, la norma recién se aplicó hace unos días y tuvo como primer caso a Ovidio Gonzalez, padre del famoso caricaturista colombiano Julio César ‘Matador’ González.

La muerte asistida de Gonzalez, quien padecía un cáncer de boca que le había desfigurado el rostro y le causaba un dolor creciente, se realizó la mañana del viernes en una clínica oncológica de Pereira, en el centro del país, al día siguiente de que la junta de médicos aprobara el procedimiento.

Según el protocolo del Ministerio de Salud colombiano, al enfermo que cumple con los requisitos para la muerte asistida se le aplica simplemente una potente sedación. La Clínica de Oncólogos de Occidente, la misma entidad que ordenó la cancelación de la eutanasia, finalmente autorizó el procedimiento.

De esta manera, Colombia es el primer país latinoamericano en donde se practica la eutanasia.

Precisiones

La muerte digna es el derecho que ostenta el paciente (o sus familiares, si el enfermo está imposibilitado), que padece una enfermedad irreversible y cuyo estado de salud es terminal, consiste en decidir y manifestar su deseo de rechazar procedimientos invasivos a su cuerpo. Permite morir a una persona que no tiene ninguna posibilidad de recuperación, no se interrumpe el proceso de la muerte.

La eutanasia, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la "acción del médico que provoca deliberadamente la muerte del paciente". También llamada “muerte asistida”. Se trata de una decisión solicitada por la persona con una enfermedad terminal o un subrogante de esa persona cuyo objetivo claro es provocar la muerte a través de la administración de una droga letal rápida y efectiva para producir la muerte.

Datos

Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Suiza, Gran Bretaña, Italia, Alemania, Noruega, Suecia, Hungría y República Checa figuran entre los países que permiten la muerte digna. En España solo lo permiten tres provincias y en Uruguay rige desde el 2013 “la ley del buen morir” que contempla el rechazo a tratamientos médicos para prolongar la vida, similar a Argentina.

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