Una medida cautelar contra la inscripción registral de la propiedad no es suficiente para negar la validez de dicha inscripción

Así lo ha señalado la Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema mediante Casación N.º 2486-2014 Lima, publicada el 30 de mayo en el diario oficial El Peruano, en el marco de un proceso de accesión.

Los accionantes de la sucesión del señor CS demandan contra la señora CMZ, y solicitan como pretensión principal, la accesión de propiedad por edificación de mala fe en terreno ajeno con fin de que se les declaren propietarios por accesión sin obligación de pagar el valor de la edificación existente sobre el terreno de su propiedad. Alegan que  la demandada ocupa el área conociendo que no es su propiedad sino de los demandantes, y que por lo tanto, la posesión y la edificación sobre el área son de mala fe.

El a quo declara improcedente la demanda, teniendo como principal fundamento el siguiente:

"[E]n casos similares se ha establecido que se han expedido resoluciones administrativas que dieron lugar al reconocimiento de los demandados como titulares del predio a mérito del procedimiento de prescripción adquisitiva de dominio […] que aún se haya advertido que tales resoluciones administrativas se encuentren sometidas al control jurídico por parte del Poder Judicial mediante una Acción Contencioso Administrativa se debe estar a lo establecido por el artículo 952 del Código Civil; por lo que el título que ostentan los demandados es oponible al de la parte actora e idóneo para acreditar su derecho de propiedad sobre el bien materia de litis de manera que las pretensiones de la sucesión demandante deben ser desestimadas por carecer de legitimidad para obrar". [Subrayado nuestro].

Apelada la sentencia, el ad quem confirma lo resuelto por el juzgado, bajo el siguiente fundamento:

"[E]n autos no figura título firme alguno que acredite que los demandados hayan adquirido por usucapión el bien inmueble materia de litis, el cual resulta idóneo y oponible a la parte demandante, lo que sí es un hecho aceptado entre ambas partes es que ante la Municipalidad Provincial del Callao se tramito una petición de prescripción adquisitiva de dominio sobre el inmueble materia de litis, asimismo, en autos obran los documentos vinculados a la solicitud de declaración de propiedad mediante prescripción adquisitiva de dominio […] la parte demandante, alega que las resoluciones administrativas materia de prescripción adquisitiva de dominio del bien inmueble materia de litis se encuentra suspendida por una medida cautelar dictada en el proceso contencioso administrativo al haber sido impugnadas judicialmente dichas resoluciones con el objeto de declarar su nulidad si tal es la posición asumida por la parte demandante, entonces, lo que sí presenta en autos es la ausencia de interés para obrar de la parte demandante, pues si ella misma viene cuestionando las decisiones administrativas sobre la prescripción adquisitiva de dominio operada sobre el bien materia de litis, quiere decir que la acción intentada mediante el presente proceso no puede prosperar en la medida que previamente no se haya emitido pronunciamiento definitivo en aquel proceso contencioso administrativo". [Subrayado nuestro].

Recurrida la sentencia, la Sala Suprema declara infundado el recurso, señalando como fundamento lo siguiente:

"[D]e “los fundamentos por los cuales se declaró procedente el recurso de casación”; al respecto deben señalarse dos conceptos fundamentales. El primero de ellos atañe a la naturaleza de toda medida cautelar. En efecto, como es conocido, tres son los presupuestos para su concesión: verosimilitud en el derecho, peligro en la demora y adecuación de la medida. Este último punto tiene que ver con la razonabilidad de la cautelar, que sirve como instrumento del proceso para impedir que el resultado de éste se vea frustrado por las contingencias que pueden acaecer durante el transcurso de la litis. Sin embargo, ello no significa que la medida cautelar imponga un estado jurídico inatacable: por el contrario, más allá de la probabilidad de que a quien se le otorga pueda resultar vencedor del proceso, lo cierto es que toda cautelar es provisoria y, por ello mismo, las consecuencias que la medida genere no pueden ser absolutas, porque de ser así lo provisorio se convertiría en definitivo y lo probable adquiriría la calidad de certeza […]".

"[…] que si bien existe una medida cautelar contra la inscripción registral de la propiedad de los demandados, ello no es suficiente para negar la validez de dicha inscripción, pues los efectos de dicha medida no son definitivos y la inscripción registral solo puede dejarse sin efecto por mandato judicial firme […]".[Subrayado nuestro]

Boletines anteriores

Publicidad