Corte Suprema: Precisiones sobre transferencia (a título gratuito) de bien ajeno

La transferencia de un bien inmueble ajeno convierte al objeto de la donación en jurídicamente imposible, porque quien no es propietario, no puede donar el bien que no le pertenece, siendo nulo el acto jurídico. Además, la cadena de transferencias en estos casos no constituye materia de litigio.

 

En estos términos se pronunció la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema, mediante la Casación N.° 3636-2013-Puno (El Peruano, 30 de junio de 2015), en el marco de un proceso de nulidad de acto jurídico y escritura pública que lo contiene –por constituir objeto física y jurídicamente imposible y perseguir fin ilícito-, y pago de indemnización por daños y perjuicios.

 

Los demandantes alegaban que el bien inmueble materia de litis, siendo de su propiedad, fue donado a la Municipalidad Provincial de Puno, por lo que el donante habría transferido a título gratuito nada menos que un bien ajeno. En este sentido, incoaron demanda contra el donante y la entidad edil.

 

Frente a la demanda, el donante cuestionó la legitimidad para obrar del demandante, por cuanto era su familia la que gozaba de titularidad sobre el bien, titularidad que se le transfierió mediante escritura de división y partición. Por su parte, la entidad edil responde que la donación fue aceptada en el marco de sus funciones primordiales, tales como el acondicionamiento territorial del ámbito donde tiene competencia y todo lo relacionado a las vías públicas, su mantenimiento, organización, preservación, etcétera; y que el área que los demandantes pretendían invalidar estaba considerada dentro del plano básico de la ciudad, según el Plan Director de la ciudad de Puno, aprobado por Ordenanza Municipal.

 

En primera instancia se resuelve, por un lado, que el acto de donación sí incurría en causal de nulidad y, por otro, que no existía sustento para amparar el pedido de indemnización.

 

Sin embargo, el Ad quem revoca la sentencia de primera instancia en cuanto declara fundada en parte la demanda de nulidad de acto jurídico de donación, y reformándola en ese extremo la declara improcedente; e infundada la demanda en cuanto pretende la indemnización; cuestionando la decisión del A quo por no considerar como punto controvertido lo referente al derecho de acción de la parte demandante, parte que carecería de legitimidad para obrar conforme al análisis del tracto sucesivo de transferencias del bien.

 

Así, dichas decisiones judiciales opuestas llegaron a sede suprema, en donde se determinó la infracción normativa del artículo 468 del Código Procesal Civil; en tanto que el Ad quem introdujo un punto controvertido que no fue fijado por el Juez funcionalmente competente, lo que constituía vicio extra-petita. Asimismo, la Suprema señaló una infracción normativa del artículo 220 del Código Civil, por su inaplicación, haciendo la precisión de que, si bien es cierto que el artículo en cuestión se encuentra en el Código material es, en esencia, una norma adjetiva, por cuanto regula la legitimidad denominada extensiva para obrar de los demandantes, que no ha sido observada pese a la recomendación efectuada por la Corte Suprema en la Casación N.° 3465-2010. Con ello, la sentencia de mérito incurría también en infracción normativa del artículo 139 incisos 3 y 5 de la Constitución Política del Estado.

 

Por tanto, declararon fundado el recurso y, en consecuencia, nula la sentencia de mérito y confirmaron la sentencia de primera instancia.

 

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