Ante el error en la declaración del testador es posible la rectificación del nombre si es peticionada

Este criterio es asumido por la Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema, mediante sentencia recaída en Casación N.° 1161-2014-Madre de Dios (El Peruano, 30/11/15), en el marco de un proceso de rectificación de documento. El demandante[1] solicita que se rectifique su nombre en el testamento otorgado por su causante en el cual advierte que se había equivocado en su segundo apellido[2].

 

El a quo declaró infundada la demanda tras considerar lo siguiente:

 

“[C]omo prueba actuada en la Audiencia es de verse la Partida Electrónica […] en la que aparece registrado el testamento del causante respecto al bien inmueble […] apareciendo que el causante otorga una cuarta parte a Benigno Meléndez Inga su sobrino bisnieto sin especificación del inmueble que se trata y atendiendo a que el actor no ha demostrado ser sobrino bisnieto del testador ni que existió error al consignar tal nombre ni ser la misma persona mencionada en el testamento debe desestimarse la demanda pues acorde a lo establecido por el artículo 690 del Código Civil las disposiciones testamentarias deben ser la expresión directa de la voluntad del testador”. (El subrayado es nuestro).

 

El ad quem confirmó la apelada, señalando lo siguiente:

 

“[S]in embargo de las declaraciones testimoniales ni de la Partida Registral aparece que el fallecido antes citado haya cedido literalmente al demandante como herencia inmueble alguno e indistintamente de su identificación así como de las testimoniales no puede descartarse de modo claro y evidente que hayan existido familiares o descendientes del causante aún cuando pueda existir error en los apellidos en consecuencia no puede acreditarse que haya existido error en la declaración del causante y en cuanto al certificado emitido por el RENIEC este acredita que no existe persona inscrita en dicha entidad con el nombre de Benigno Meléndez Inga pero aún con dicha prueba los medios probatorios resultan insuficientes para amparar la demanda”. (El subrayado es nuestro).

 

En este contexto, la Suprema declaró fundado el recurso de casación y nula la resolución apelada por considerar lo siguiente:

 

“[S]i bien la Sala Superior confirma la decisión adoptada por el juez de la causa hace caso omiso a las disposiciones establecidas por esta Sala Suprema en la casación 2979-2012 omitiendo pronunciarse sobre los alcances que regula el artículo 209 del Código Civil a efectos de determinar si resulta viable la rectificación de nombre incoada por el demandante efectuando más bien su análisis respecto de un aspecto que no ha sido invocado como pretensión determinando bajo una indebida valoración de los medios probatorios aportados al proceso que no se evidencia que el causante […] haya dejado como herencia inmueble alguno al actor o que del mismo se desprenda que tenga descendientes o ascendientes […]”. (El subrayado es nuestro).



[1] Llamado Benigno Meléndez Espinoza.

[2] Pues en el testamento figuraba como heredero Benigno Meléndez Inga.

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