No se vulnera el principio non bis in ídem si se tramita un proceso de violencia familiar después que se ha condenado al cónyuge por lesiones dolosas

Fuente: concepto.de

En ese sentido se ha pronunciado la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema mediante Casación N.º 2927-2015 Lima, publicada el 31 de agosto del 2016, en el diario oficial El Peruano, en el marco de un proceso de violencia familiar.

En el presente caso, el 26 de setiembre del 2012, la señora REG denunció por violencia familiar, en la modalidad de maltrato físico y psicológico, a su cónyuge, porque este la había insultado y empujado contra la pared a razón de que ella le reclamó al denunciado que sacara los pies de la almohada. Los maltratos y agresiones fueron acreditados con un certificado médico legal, el cual concluyó la existencia de huellas de lesiones traumáticas recientes. En consecuencia se le causó lesiones, ocasionándoles daños en la salud, integridad física y perjuicios económicos y morales que merecen ser resarcidos económicamente. Estos fueron los motivos por los cuales el fiscal solicitó que se disponga el cese de violencia familiar.

El a quo tras ordenar el cese inmediato de todo acto de violencia familiar e indemnización a favor de la agraviada, declaró fundada la demanda por el siguiente fundamento:

"[…] Que, si bien es cierto, el demandado indica que el Juzgado de Paz Letrado ha determinado en la sentencia que debía de cumplir con cincuenta días de trabajo comunitario y una reparación civil de ciento veinte nuevos soles a favor de la agraviada, y que ha cumplido con el fallo; ello no enerva que en el presente caso se fije a favor de la agraviada una indemnización, toda vez que dichos procesos son independientes uno del otro, pues persiguen fines diferentes, éste la protección de la víctima, en tanto que aquél sanciona al autor de las lesiones, cuanto más que los hechos denunciados por la Fiscalía Provincial incluyen maltratos psicológicos, siendo esto un hecho más grave y que permanece latente, por lo que estando acreditado en autos, la violencia ejercida por el demandando corresponde fijar una indemnización a favor de la víctima […]". [Las cursivas son nuestras].

El ad quem confirma la sentencia apelada, tras considerar lo siguiente:

"[…] cabe precisar que si bien es cierto, se advierte que el cargo de notificación conteniendo la demanda, anexos y resolución número uno fue recepcionada por su contraparte, el recurrente no interpuso recurso alguno contra la resolución número dos que lo declaró rebelde, convalidando el acto de notificación".

"[…] el proceso seguido entre las partes ante el Sexto Juzgado de Paz Letrado de La Victoria Comisaría Turno “A”, expediente N.º 0084 2014, por faltas contra la persona, lesiones dolosas en la modalidad de violencia familiar, es uno distinto al tramitado en el presente, dirigido a erradicar toda acción u omisión que se produzca como resultado de la violencia contra un miembro de una familia, o ex miembro, mientras que en la vía penal, se busca sancionar al agente que ha producido un daño a la salud de otra persona, por lo que bien ha hecho el Ministerio Público en formalizar la denuncia y demanda respectivas, siendo evidente que no se ha vulnerado el debido proceso; 4) En cuanto al maltrato físico en la persona de la agraviada, éste se encuentra acreditado con el Certificado Médico Legal, lo que se condice con el relato de la agraviada al momento de prestar su manifestación a nivel policial, aunado a lo expresado por el demandado cuando indica que contesta los insultos como respuesta a una agresión de la agraviada, quien lo atacó primero y reaccionó".[Las cursivas son nuestras].

Recurrida la sentencia, la Sala Suprema declara fundado el recurso, por los siguientes fundamentos:    

 

"[…] la Ley de Protección Contra la Violencia Familiar N.º 26260, lo que busca es establecer medidas de protección respecto a los abusos (físico, psicológico, etc) que se generen en el entorno familiar; mientras que, por otro, el derecho penal, tiene una función represiva, es decir, lo que busca es reprimir o sancionar el delito y/o falta cometidos. Siendo así, se concluye que se trata de dos procesos distintos, cuyos trámites son diferentes, vale decir, que de un mismo hecho, se derivan dos consecuencias jurídicas, una protectora de la víctima y la otra sancionadora del agresor, sin que ello signifique la violación del principio Non Bis In Idem. Así, pues en el presente proceso se ha impuesto medidas de protección en favor de la agraviada, esto es, el cese inmediato por parte del demandado de la violencia familiar, en la modalidad de maltratos físicos y psicológicos, fijándose la suma de quinientos nuevos soles por concepto de indemnización; y, en cuanto al proceso penal tramitado por ante el Sexto Juzgado de Paz Letrado de La Victoria Comisaria Turno “A”, en él se condena al ahora casante como autor de faltas contra la persona – lesiones dolosas en la modalidad de violencia familiar, previsto y sancionado en el primer párrafo del artículo 441 del Código Procesal, se le impone la pena de cincuenta jornadas de prestaciones de servicios a la comunidad y se fija por concepto de reparación civil, la suma de ciento veinte nuevos soles". [Las cursivas son nuestras].

"[…] en cuanto al argumento del casante de no haber sido notificado con la demanda, conforme a ley, porque su cónyuge la agraviada fue quien recibió la notificación. Al respecto, conforme a lo previsto en los artículos 1724 y 2215 del Código Procesal Civil […]".

 

Fuente:

Sala Civil Permanente, (ponente: Sr. Jueza Suprema Carpio Rodríguez), Casación N.º 2927-2015 Lima, Lima: 17 de marzo del 2016 (publicado el 31 de agosto del 2016).

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