Separación de hecho por mandato judicial no deviene en causal para divorcio

A criterio de la Corte Suprema, a efectos de computar el plazo exigido para la configuración del divorcio por la causal de separación de hecho (art. 333, inciso 12, del Código Civil),  el corpus separationis (retiro de la casa conyugal) no debe obedecer  a un mandato judicial, sino, a la propia voluntad del cónyuge (animus separationis).

 

En la Casación N° 988-2013-Lima, se interpuso una demanda sobre divorcio por las causales de imposibilidad de hacer vida en común y de separación de hecho. Sin embargo, la demandada alega que el alejamiento del demandante responde a un mandato judicial (medida cautelar de suspensión de deber de cohabitación), la misma que es confirmada.

 

De acuerdo con las instancias, tanto el juez de la causa y vista declaran fundada dicha pretensión, pues de los elementos probatorios se evidencia la imposibilidad de los cónyuges de hacer vida en común, además de no tener la intención de compartir un mismo destino final en su vida conyugal.

 

Sin embargo, nuestra Corte Suprema precisa que la causal establecida en el inciso 12 del artículo 333 del Código Civil exige la concurrencia de tres elementos: el elemento material (corpus separationis), el elemento psicológico (animus separationis) y el elemento temporal (dos años si no existen hijos menores de edad y cuatro años si los hubiere). 

Así, visto los hechos, concluye que el elemento volitivo o psicológico que exige dicha causal, no se ha visto arreglada, dado que el corpus separationis debió a un mandato judicial. Ergo, al no obedecer a la voluntad del cónyuge y vigente la medida cautelar de suspensión de cohabitación al momento de instaurar su demanda, el plazo exigido por el inciso 12 del artículo 333 del Código Civil no se ha cumplido.

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