Se requiere acreditar la relación causal subyacente a la relación cambiaria para contradecir un mandato ejecutivo

En ese sentido se ha pronunciado  la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema mediante Casación N.º 290-2014 Lima, publicada el 30 de junio del 2016, en el diario oficial El Peruano, en el marco de un proceso de ejecución de obligación de dar suma de dinero.

El caso es el siguiente, el señor HVV interpone demanda de obligación de dar suma de dinero (08/06/09), cuya pretensión es que los demandados le abonen la suma de $ 30,000.00 dólares americanos, monto acreditado con la letra de cambio insertado en la medida cautelar, en donde se ha trabado embargo sobre un inmueble de propiedad de los ejecutados inscrito en la Partida xx. Indica que los ejecutados aceptaron una letra de cambio derivada de sus relaciones comerciales, cuya fecha de vencimiento era el 24 de noviembre del 2008, y en la que consta que no es prescindible la falta de protesto por falta de pago. Menciona que llegada la fecha de pago se han mostrado renuentes a cancelar la deuda.

En la contestación de la demanda, OLD y VFR contradicen el mandato ejecutivo alegando que, también el tenedor del título valor puede oponer las defensas que se deriven de sus relaciones personales y las que resulten procedentes, según la ley procesal. Asimismo, agregan que con el demandante no les une ninguna relación comercial, puesto que no firmaron ninguna letra de cambio a su favor. Sostienen que quien tuvo una relación con el ejecutante fue su hijo, debido a ello el demandante frecuento en varias ocasiones su hogar. Afirman, que  en el año 1996 se les había extraviado una letra de cambio en blanco firmada por ellos, al cual lo daban por traspapelado. Sin embargo, aducen que después de tres años han sido sorprendidos, ya que la letra ha sido llenada de manera fraudulenta, lo que evidencia su falsedad, debido a que se consignó un domicilio que no era el suyo, y se insertó alrededor de la firma una escritura que no corresponde al puño y letra del coejecutado.

 

El a quo declara infundada la contradicción formulada por los ejecutados, en consecuencia ordena llevar adelante la ejecución, bajo los siguientes fundamentos:

"[…] la referida cambial […] reúne los requisitos formales exigidos por ley para su validez y eficacia, no existiendo hecho probado de que la misma adolezca de nulidad formal o falsedad, por cuanto en principio la pericia ofrecida […] tenía por objeto determinar si la cambial fue firmada en blanco y si fue llenada posteriormente a ello por el propio demandante. Pues bien, a este respecto del Informe Pericial […], se tiene que los peritos a cargo concluyen que efectivamente la firma del demandado VFR precede a los manuscritos que aparecen al lado de dicha firma. Dicho informe quedó ratificado por los peritos en audiencias […]. De tal informe pericial se arriba sin embargo, a la conclusión jurisdiccional […] que en modo alguno dicha precedencia de la firma al manuscrito acredita la inexistencia de obligación cambiaria derivada de la cambial como tampoco acredita la nulidad formal del título ni de su falsedad, por cuanto en principio se tiene que la firma (de aceptación) corresponde a los ejecutados; asimismo no se ha probado que el acto de aceptación haya precedido a los demás elementos centrales de la cambial (monto de la obligación, nombre del girado, su firma etc.), por cuanto no se evidencia entrecruzamiento de la firma cuestionada con dichos datos, sino tan solo entre la firma de VFR el manuscrito que aparece junto al acto de aceptación y que se lee “VFR DNI 10488957". Esta última precedencia no prueba en modo alguno que la cambial haya sido emitida en “blanco” por los hoy ejecutados, no prueba que la firma de los aceptantes haya sido efectuada en momento posterior a los demás datos relevantes de la cambial (acto de giro, monto en número y letras, nombre del beneficiario, de los girados, etc.). Asimismo, la declaración personal de la parte demandante que obra en acta de audiencia de fojas ciento noventa y tres a ciento noventa y cuatro de autos, no enerva en modo alguno la validez y eficacia de la cambial materia de autos […]". [El subrayado es nuestro].

El ad quem revoca el auto final apelado y reformándola la declara improcedente, argumentando lo siguiente:

"[…] Ya establecidas las relaciones personales por parte del ejecutante, se aprecia que ha afirmado una serie de hechos que no ha acreditado (ni uno solo), esto es, no ha probado mínimamente la existencia de la relación que mantuvo con el hijo de los coejecutados, la cual según dice fue la base de la que ahora pretende reclamar a éstos, integrada por dicha deuda más una a cargo de la ejecutada. 14.- No hay registro ni constancia de ninguna entrega de las sumas a esta persona (el hijo de los ejecutados), lo que resulta poco verosímil, dado que se ha sostenido que le fueron entregando diversos montos, los que nunca devolvió, y a pesar de ello se le seguía prestando (sin recibo ni garantía), hasta lograr que los padres se hagan cargo de la deuda, siempre que se les entregue una suma adicional en mutuo. 15. Tales circunstancias, sumadas a la cantidad de contradicciones y vacíos en que ha incurrido el ejecutante entre lo que argumentó en el escrito de absolución y lo que afirmó al responder las preguntas en la audiencia de pruebas, llevan a concluir en la falta de sustento de la existencia de la relación subyacente. 16.- Se concluye que la relación causal que supuestamente dio origen a la letra de cambio puesta a cobro en este proceso no ha sido mínimamente acreditada […]". [El subrayado es nuestro].

Recurrida la sentencia, la Sala Suprema declara fundado el recurso, en consecuencia nulo el auto de vista, confirmando el auto apelado que declara infundado la contradicción de los ejecutados, por los siguientes fundamentos:

"[…] ninguna de las afirmaciones efectuadas por los demandados, al contradecir el mandato ejecutivo, han sido debidamente acreditadas. Además, se aprecia de la pericia grafotécnica de fojas ciento treinta y uno, que no se determinó la falsedad de la firma, sino que la firma del titular VFR precede al contenido manuscrito (nombre del titular y el número de su Documento Nacional de Identidad) […]".

"[…] la oportunidad y modo de contradecir el mandato ejecutivo, están regulados por el artículo 690º-D del Código Procesal Civil y para contradecir un mandato ejecutivo amparado en el artículo 19º.2 de la Ley de Títulos Valores 27287 proponiendo las defensas que se deriven de sus relaciones personales, necesariamente el tenedor de la letra y el aceptante de la misma, deben tener además de la relación cambiaria, una relación causal subyacente, en base a la cual el deudor pueda oponerse al pago, señalando el motivo por el cual se opone. Recordemos que la relación causal está referida a la que existe entre las partes y fue la que dio origen a la emisión del título valor y la relación cambiaria, es la que existe por el solo hecho de poseer el título valor, la que se caracteriza por ser autónoma y abstracta. […] En consecuencia, si los demandados niegan que entre ellos y el demandante exista relación comercial alguna, no pueden formular contradicción al mandato ejecutivo, puesto que solo los une la relación cambiaria". [Las cursivas y el subrayado son nuestros].

"[…] Respecto a las causales de contradicción previstas en el artículo 19º.3 de la Ley de Títulos Valores, presupone que quien ejerce la acción adquirió el título de buena fe, porque la ley sobrepone el principio de la buena fe a los principios de literalidad y autonomía; más aún si como se ha establecido, los ejecutados no han logrado acreditar sus afirmaciones, respecto a la falsedad del título valor puesto a cobro. Por lo que se concluye que no resultan oponibles ninguna de las causales de contradicción previstas en el artículo 19º antes aludido […]". 

Boletines anteriores

Publicidad