Bien del Estado de dominio público es imprescriptible, aunque fuera cedida su posesión a un particular

Este fue el criterio asumido por la Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema, en la sentencia recaída en la Casación N.° 593-2014-Lima (30/10/15), en el marco de un proceso de prescripción adquisitiva de dominio. En este, la demandante y del mismo modo, un tercero excluyente principal piden que se le declare, cada una en su interés, propietaria de un inmueble del Estado, alegando haber poseído el mismo por más de 26 años de manera continua, pacífica, pública y como propietarias. La primera señala que adquirió la posesión del bien tras la disolución de la asociación que formó a la asociación actual (que es la demandante). Agrega que la asociación anterior recibió el bien mediante resoluciones de alcaldía y que con el transcurso del tiempo ha realizado mejoras y construcciones al bien.

 

En este contexto, el a quo declara infundadas tanto la pretensión de la demandante como del tercero excluyente principal, tras señalar que, en aplicación del artículo 73 de la Constitución Política del Perú, el terreno sub litis constituye un bien de dominio público, y por tanto, imprescriptible, toda vez que se encuentra destinado a un servicio público. El ad quem confirma la apelada por los mismos fundamentos, indicando que, dado que el Estado es propietario del inmueble materia de litis, resulta innecesario verificar los requisitos de la prescripción adquisitiva del bien, según el artículo 950 del Código Civil.

 

Finalmente, la Suprema sigue el criterio de las instancias anteriores y declara infundado el recurso de casación interpuesto por el tercero excluyente principal, señalando que:

 

“[…] [N]o obstante la Municipalidad Distrital del Rímac a través de la Resolución de Alcaldía número 411-1987-MDR le concedió en uso el terreno ocupado, ordenando el cumplimiento de sus normas de limpieza y ornato, y autorizando la construcción de su cerco perimetral y de su infraestructura, dichas mejoras fueron realizadas en virtud del permiso otorgado, y no en ejercicio de la convicción y voluntad de conducirse como propietarios, colocándose en una situación de poseedor inmediato, que reconoce como titular del predio a la referida Municipalidad, aunque después se haya determinado que ésta no era la propietaria, verificándose la ausencia del animus domini o intencionalidad de poseer como propietario”. (Las cursivas son nuestras).

Boletines anteriores

Publicidad