El estado de convivencia con el titular del derecho de uso constituye título para poseer

Se trata de la Casación N° 1784-2012-Ica (El Peruano,  02/03/2015), en la cual la actora  interpone una demanda de desalojo por ocupante precario contra la demandada, quien ocupa el inmueble materia de desalojo en virtud de la relación convivencial con el hijo de la demandante.

 

Si bien el A quo y el Ad quem  amparan la pretensión formulada, la  demandada, al formular recurso de casación, alega que no es ocupante precaria y que su posesión se debe a la relación de convivencia con el hijo de la demandante, el mismo que la llevó a vivir al inmueble materia de desalojo.

 

Derecho de uso y habitación

 

Ante ello, nuestra Corte Suprema hace aplicación de los artículos 1026 y 1028 del Código Civil, con lo que justificaría la posesión de la demandada en virtud de la extensión del derecho de uso y habitación del bien sub litis otorgado a favor de su conviviente. Así:

 

 “(…) de lo expuesto se puede advertir que el derecho de uso y habitación que otorgó la demandante a su hijo se extiende por excepción, a la familia de éste, es decir, a su conviviente (la demandada) y a sus menores hijo. (…)  que la demandante no solo autorizó sino también consintió que su hijo y su familia habiten parte del inmueble, hecho que se puede corroborar con las partidas de nacimiento y con el documento nacional de identidad perteneciente a la demandada, en los cuales se consigna la dirección del inmueble(…)”. (f.j. 12)

 

Asimismo, el Colegiado Supremo enfatizó que, siendo el bien sub litis poseída no solo por la demandada sino también por el hijo de la actora y sus nietos, “no resulta viable pretender solo desalojar a uno de ellos, más aun y como bien señala la demandada, si mantiene una relación de convivencia viviendo en el inmueble con el hijo de la demandante; además pretender ello originaría quebrar la unidad familiar que conforme a nuestra Constitución vigente es protegida por el Estado”. (f.j. 13)

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