Es amparable el interdicto de recobrar cuando el poseedor haya acreditado la posesión del bien

Si el poseedor del bien no fue emplazado o citado en el proceso que dispuso la orden judicial de despojo del mismo, podrá interponer un interdicto de recobrar.

 

Este criterio jurisprudencial es desarrollado por la Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema, mediante sentencia recaída en la Casación N.o 986-2012-Ayacucho, en el marco de un proceso de interdicto de recobrar interpuesto por una ciudadana contra una sociedad anónima y su representante legal, solicitando que se le restituya la posesión del bien y se le indemnice por los daños y perjuicios causados. Así, alega que ha sido despojada de su inmueble por error, correspondiendo efectuar el lanzamiento sobre el predio de propiedad de su madre, colindante con el suyo, que fue rematado y adjudicado a la sociedad en un proceso de ejecución de garantías.

 

En este contexto, el a quo declara fundada la demanda sobre interdicto de recobrar e infundada en el extremo de indemnización por daños y perjuicios, tras considerar que, efectivamente, la diligencia de lanzamiento ordenada en el proceso de ejecución de garantías referido se realizó en el inmueble de propiedad y posesión de la demandante, sin habérsele emplazado ni citado en ninguna etapa del proceso. En ese sentido, en aplicación del art. 605 del Código Procesal Civil, cabía amparar la demanda.

 

El ad quem confirma la apelada por los mismos fundamentos, precisando además, que se había configurado una vulneración al debido proceso. Sin embargo, admitidos los recursos de casación interpuestos por la sociedad referida y su representante legal, la Suprema advierte que las instancias judiciales anteriores no resolvieron debidamente las alegaciones expuestas por las partes, ni valoraron debidamente los medios probatorios a efectos de determinar si efectivamente la demandante estuvo en posesión del inmueble sub litis, vulnerando de esta manera el derecho al debido proceso. En ese sentido, declaran fundados dichos recursos, nula la sentencia de vista e insubsistente la sentencia de primera instancia, ordenando de esta manera que el a quo emita nueva sentencia.

 

Mención particular merece el voto en minoría del caso en cuestión, en el cual se precisa que, de la revisión de la sentencia de vista, se puede advertir que la posesión de la demandante ya había sido establecida, no pudiendo ser analizada en dicha sede, toda vez que colisionaría frontalmente con la naturaleza y fines del recurso extraordinario de casación. En ese sentido, se considera que deben declararse infundados ambos recursos interpuestos, confirmando la sentencia apelada y declarando fundada la demanda.

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