Certificado emitido por medicina legal que debela el estado de salud mental del agraviado no puede atribuirle responsabilidad por los actos celebrados anteriormente

Fuente: http://www.icsny.org

CAS. N.º 2499-2015 Lima  

Emitida el 23 de mayo del 2016

(Publicada en El Peruano, 02-10-17)

Juez ponente

Señor Juez supremo Romero Diaz

Normas aplicables

Fundado

Normas aplicables

Artículo 29 del Texto Único Ordenado de Ley de Protección Frente a la Violencia Familiar

Fundamento jurídico relevante

Tanto la sentencia de primera instancia como la sentencia de vista hacen mención no solo a agresiones de tipo verbal sino también escrita por parte del demandado César Daniel Sáenz Peraldo en contra de su padre Vidal Sáenz Flores, sin embargo, en ninguno de los casos se identifica la instrumental dirigida a este último donde constaría la agresión, y asimismo, omiten examinar el argumento expuesto por el demandado y los documentos que acompañó para demostrar que el agraviado, al indicar que se le habría maltratado por medio escrito, estaba aludiendo a una carta notarial mediante la cual el accionado se opuso a la sucesión intestada notarial, documento que no habría sido dirigido al imputado y que tampoco ha sido examinado por las instancias de mérito.

 

 

CAS. N.º 2499-2015

LIMA.

VIOLENCIA FAMILIAR

SUMILLA. la ausencia de análisis respecto a la declaración brindada por el agraviado en Audiencia Única, tanto en la sentencia de primera instancia como en la sentencia de vista, así como sobre las observaciones al dictamen y ratificación pericial, entre otros, argumentos de defensa invocados por la parte demandada, evidencia que nos encontramos ante una motivación aparente puesto que se adoptaron las decisiones jurisdiccionales sin responderse a las alegaciones de las partes, y consecuentemente, se ha incurrido en la afectación del Derecho a un Debido Proceso previsto en el inciso 3 del artículo 139 de la Constitución Política del Perú.

Lima, veintitrés de mayo de dos mil dieciséis.

LA SALA CIVIL TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA: Vista la causa el día de la fecha y producida la votación correspondiente de acuerdo a ley, expide la siguiente sentencia.

I. MATERIA DEL RECURSO

Se trata del recurso de casación interpuesto por César Daniel Sáenz Peraldo (folios 468), contra la sentencia de vista contenida en la Resolución número cuatro, de fecha veintiuno de enero de dos mil quince (folio 456), expedida por la Primera Sala Especializada de Familia de la Corte Superior de Justicia de Lima, la cual confirmó la sentencia de primera instancia contenida en la Resolución número diecinueve, de fecha treinta y uno de dos mil catorce (folios 398), que declaró fundada la demanda interpuesta por la Primera Fiscalía Provincial de Familia de Lima, en contra de César Daniel Sáenz Peraldo, sobre Violencia Familiar en su modalidad de Maltrato Psicológico, en agravio de Vidal Sáenz Flores (padre), disponiendo las medidas de protección correspondientes.

II. FUNDAMENTOS POR LOS CUALES SE HA DECLARADO PROCEDENTE EL RECURSO

Esta Sala Suprema mediante resolución de fecha diecisiete de setiembre de dos mil quince (folios 82 del cuadernillo de casación), ha declarado procedente el recurso de casación por la causal de: Infracción normativa procesal del inciso 3 del artículo 139 de la Constitución Política del Perú; se alegó que no se han motivado debidamente los agravios expresados en el recurso de apelación; además, solo se limita a copiar lo señalado en la pericia psicológica sin realizar un análisis de todos los medios probatorios; asimismo, en el décimo primer considerando la Sala de Familia señala que con el acervo probatorio acopiado se puede concluir que la actitud de César Daniel Sáenz Peraldo ha desencadenado en efectos de episodio de agresión y violencia contra el demandante; sin embargo, no se justifica de donde llega a dicha conclusión; agrega, que se dejó de lado lo expresado por el Fiscal Superior en su dictamen y que del acervo probatorio existe un afán económico en la actuación del presunto agraviado por lo que no resulta verosímil lo declarado por el perito psicólogo.

III. CONSIDERANDO:

PRIMERO. Previamente a la absolución del recurso de casación sub examine, es necesario hacer un recuento de lo acontecido en el presente proceso, a fin de poder evaluar si efectivamente se incurrieron en las infracciones normativas denunciadas:

1.1. DEMANDA. La Décimo Quinta Fiscalía Provincial de Familia de Lima (folios 50) interpone demanda por Violencia Familiar - Maltrato Psicológico contra César Daniel Sáenz Peraldo en agravio de Vidal Sáenz Flores, indicándose que el demandado viene agrediendo psicológicamente al agraviado, pues lo insulta con palabras soeces e irreproducibles, le increpaba con rudeza y bajo presiones cada vez que lo visitaba a su domicilio o en cualquier otro lugar, todo a raíz que se frustró una compraventa de una propiedad inmueble que pertenece al agraviado Vidal Sáenz Flores, al demandado César Daniel Sáenz Peraldo y a otro hijo del agraviado, sin embargo, César Daniel Sáenz Peraldo se irrogó ser único propietario al punto de casi venderlo para su beneficio, empero la empresa compradora se dio cuenta del fraude del cual iba ser víctima e invitó a la transacción al agraviado y a su otro hijo, hecho que no le gustó al demandado, siendo que desde esa fecha no ha parado de maltratarlo, e incluso lo ha acusado de bígamo; hechos y actos que le afectan emocionalmente;

1.2. CONTESTACIÓN. El demandado César Daniel Sáenz Peraldo contesta la demanda (folios 208) señalando lo siguiente: 1. Se trata de una artimaña elaborada por sus hermanos Carlos Vidal Sáenz Peraldo y Eduardo Vidal Sáenz Cubas, quienes manipulando a su padre Vidal Sáenz Flores pretenden despojarlo de su propiedad ubicada en la Calle Berlín número 1099 – Miraflores que le fuera otorgada mediante anticipo de legítima por su difunta madre Rosa Peraldo Cabello de Sáenz, hace más de dos años atrás, no conforme con ello, están actuando con total mala fe, tratando que su padre lo declare indigno para que ellos puedan quedarse con todo lo que le pudiera corresponder legítimamente como hijo de Vidal Sáenz Flores; 2. No fue notificado debidamente a efectos de ejercitar su defensa con arreglo a ley en sede fiscal toda vez que su padre conociendo perfectamente cuál era su domicilio legal no comunicó tal situación y lo demanda en un domicilio donde ya no vive desde el cuatro de noviembre de dos mil doce; 3. Sus hermanos han estado impidiendo que hable con su padre, el agraviado Vidal Sáenz Flores, quien debe encontrarse pasando por un cuadro de ansiedad y depresión desde comienzos del año dos mil doce, a consecuencia del deterioro físico y progresivo de quien fuera Rosa Peraldo Cabello de Sáenz, fallecida tras una caída desde las escaleras de su casa cuando se encontraba únicamente acompañada del agraviado, lo que le ocasionó un traumatismo cerebral del cual no se pudo recuperar, permaneciendo en coma por siete días, y desde esa fecha su padre lloraba constantemente y se deprimía por su mala decisión de no permitir que tuviera una enfermera las veinticuatro horas del día según recomendación médica. Por ello es falso que la ansiedad y depresión que ha sido evaluada por el médico legista sea causada por las razones que el agraviado manifiesta y que el Maltrato Psicológico al cual hace referencia sea el motivo de su estado de salud; 4. Por esa razón, sus hijos decidieron llevarlo de viaje por Europa para que se distraiga y olvide sus penas, pero su padre insistió en correr con todos los gastos del veintiséis de setiembre al veinticuatro de octubre de dos mil doce, y si fuera cierto que lo viene maltratando cómo se explica que le enviará los pasajes para él y su esposa con todo pagado, lo que demuestra con los pasajes originales que adjunta a la contestación, siendo que se vio imposibilitado de viajar por motivos que explicará más adelante; 5. Es falso que faltó el respeto a su padre con palabras soeces, con rudeza y/o con algún tipo de presión, toda vez que ha logrado visitarlo (una sola vez) desde que llegó de Europa para saber cómo estaba y como se encontraba de salud puesto que sus hermanos han impedido en otras oportunidades que se comunique con él, siendo falso que él haya frustrado la compraventa de su propiedad, cuando lo cierto es que vendió su propiedad a la Inmobiliaria Gem pero al no cumplir con los pagos establecidos, se resolvió de pleno derecho el contrato y los montos pagados quedaron a su favor como indemnización por los daños y perjuicios ocasionados, por lo que no tendría por qué maltratar a su padre por esta razón cuando más bien su intervención lo favoreció pues hasta ahora sigue teniendo su propiedad; 6. La empresa Inmobiliaria Gem logró engañar a su padre, haciéndole creer que el inmueble le pertenece y que le corresponde quinientos mil dólares americanos (US$.500,000.00) producto de la venta, con la única finalidad de crear un conflicto familiar y legal, de modo tal que se favorezca, lo que ha hecho que se despierte la codicia y ambición de sus hermanos y ha llevado a su padre a que lo demande en tres juzgados distintos por Nulidad o Anulabilidad de Acto Jurídico; 7. Es falso que haya acusado a su padre de bigamia, lo cual se desprende de la carta enviada a la Notaría Gonzáles Vigil el dieciocho de octubre de dos mil doce, en donde se refiere al notario que de la búsqueda de documentos para la realización de la sucesión intestada de su madre en Registros Públicos se enteró que su padre aparece casado en el año mil novecientos setenta y dos con la persona de Rosa Cubas Chillón, madre de Eduardo Sáenz Cubas, cuando su padre supuestamente está casado con su madre Rosa Peraldo Cabello de Sáenz, lo cual ha sido utilizado por sus hermanos para desprestigiarlo ante su padre, el agraviado, y decirle falsamente que lo ha acusado de bígamo; 8. Como consecuencia de los actos infraternos y desleales adoptados por su padre y hermanos al haberse coludido con la Inmobiliaria Gem para perjudicarlo económicamente y estar manifestando falsedades referentes a vicios que emanan de los Registros Públicos y de actos ilícitos cometidos por su persona, y manifestar que son dueños de su propiedad dada en anticipo de legítima, cayó en un estado de ansiedad y depresión, lo que ocasionó que el veinte de setiembre de dos mil doce le sobreviniera un infarto cerebral; 9. Viene siendo medicado por el cuadro agudo de ansiedad, angustia y depresión desde el mes de setiembre de dos mil doce, y por recomendación de los médicos no se ha permitido hablar con su padre, dadas las consecuencias emocionales y psicológicas que esto le puede causar, resultando falsas las acusaciones que éste le hace; 10. Desde el mes de mayo de dos mil doce su padre no le paga su sueldo como gerente, despide a su esposa y lo deja sin ningún tipo de ingreso económico, no permitiéndosele el ingreso; 11. Sus hermanos están tratando de que accione contra su padre y le demande un interdicto por la forma irracional como está actuando, para beneficiarse económicamente toda vez que aprovechándose de la salud emocional y mental de su padre y se han hecho nombrar legalmente como sus curadores en caso deviniera en incapaz, cuando son ellos los causantes del maltrato psicológico; y 12. Él es quien está afectado y maltratado psicológicamente.

1.3. AUDIENCIA ÚNICA. Con fecha veinticinco de junio de dos mil trece se realiza la Audiencia Única (folio 231), durante la cual se declara saneado el proceso, se fijaron los puntos controvertidos, calificaron los medios probatorios, se dispusieron como medios probatorios de oficio la evaluación psicológica del demandado y la ilustración técnica de la evaluación psicológica practicada al agraviado, y se actuó la declaración de parte del agraviado Vidal Sáenz Flores. La Audiencia Única fue continuada el día catorce de enero de dos mil catorce, oportunidad en la cual se produjo la ratificación del protocolo de pericia psicológica (folio 342).

1.4. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA. Mediante Resolución número diecinueve de fecha treinta y uno de julio de dos mil catorce (folios 398) el Primer Juzgado Transitorio de Familia Tutelar de la Corte Superior de Justicia de Lima, declaró fundada la demanda interpuesta en contra de César Daniel Sáenz Peraldo sobre Violencia Familiar en la modalidad de Maltrato Psicológico, en agravio de Vidal Sáenz Flores (padre), ordenándose diversas medidas de protección a favor del agraviado. Se fundamentó la Sentencia señalando concretamente lo siguiente: 1. El Protocolo de Pericia Psicológica número 002498- 2012-PCS practicado al agraviado Vidal Sáenz Flores concluye que el examinado presenta: “a. Cuadro ansioso-depresivo por maltrato psicológico. b. Personalidad dentro de los parámetros normales”, atribuyendo el agraviado responsabilidad a su hijo, el demandado Cesar Daniel Sáenz Peraldo; 2. En el Protocolo de Pericia Psicológica número 000062-2014-PSC, la psicóloga a cargo de la evaluación realizada al agraviado explicó las conclusiones de la pericia psicológica practicada, indicando que presenta un cuadro ansioso-depresivo por Maltrato Psicológico y Personalidad, encontrándose dentro de los parámetros de Violencia Familiar, siendo la causa de este daño los maltratos de los cuales es objeto por parte de su hijo César Daniel Sáenz Peraldo; 3. Si bien el demandado César Daniel Sáenz Peraldo rechaza haber cometido maltrato psicológico en agravio de su padre, las documentales que obran de folios 98 a 111 y 173 a 188 no guardan relación con los puntos controvertidos materia de la presente demanda, y las documentales de folios 90 a 97, 112 a 172 y 189 a 207, que ofreció como pruebas, corroboran que existe un conflicto intrafamiliar entre los sujetos procesales por la herencia del inmueble dejado por la cónyuge del agraviado; 4. El demandado no formuló tacha en contra del protocolo de Pericia Psicológica y no ha presentado medios probatorios con la finalidad de desvirtuar su contenido y conclusiones; 5. De lo actuado por la Fiscalía demandante se desprende, a folios 42, que el demandado César Daniel Sáenz Peraldo pese a tener conocimiento de la denuncia interpuesta en su contra y encontrarse válidamente notificado, no rindió su declaración indagatoria sobre los hechos denunciados, demostrando falta de interés para esclarecerlos; 6. Durante la continuación de la Audiencia Única, la Perito Psicóloga Miriam Rocío Cornejo Martínez se ratificó en el contenido y suscripción del Protocolo de Pericia Psicológica número 02498-2012-PSC, señalando que concluyó que el estado depresivo o ansioso depresivo está en relación a la problemática que el examinado vive, que le está causando daño emocional, y que sus conclusiones se basan en el relato del agraviado, quien señala que el demandado lo insulta y niega como padre porque se está oponiendo a la sucesión de la herencia de la madre, lo cual son hechos de Maltrato Psicológico; 7. En su denuncia presentada a la Fiscalía de Familia de Turno y en su declaración de parte prestada en la Audiencia Única, el agraviado Vidal Sáenz Flores narra detalladamente los hechos materia de demanda, los que guardan directa relación y han sido corroborados con lo manifestado por él durante su entrevista para fines de la Pericia Psicológica que le fue practicada; 8. De lo actuado en el proceso se puede advertir que la comunicación entre el demandado y el agraviado se encuentra totalmente deteriorada, habiendo coincidido ambos en señalar la existencia de permanentes discusiones y agresiones verbales ocasionados por la existencia de conflictos de índole patrimonial, por la herencia del inmueble dejado por la cónyuge del agraviado; y 9. Si bien de la Pericia Psicológica practicada al demandado César Daniel Sáenz Peraldo no se advierten resultados desfavorables (“nivel de conciencia conservado sin indicadores de Psicopatología mental que lo incapaciten” y “personalidad con rasgos histriónicos y narcisistas”), ello no es óbice para establecer medidas de protección en favor del agraviado y ordenar una orientación psicológica adecuada para el demandado a fi n de trabajar los rasgos de su personalidad y de esta manera mejorar sus relaciones interpersonales con su padre y hermanos.

1.5. RECURSO DE APELACIÓN. El demandado César Daniel Sáenz Peraldo interpone recurso de apelación (folio 423) señalando concretamente: 1. Debía determinarse si él es el causante del “Cuadro Ansioso Depresivo por maltrato psicológico” que de acuerdo a la Pericia Psicológica presentaba su padre Vidal Sáenz Flores; 2. Ofreció como prueba la ratificación del Perito Psicólogo que realizó la indicada Pericia Psicológica, la misma que fue admitida como medio probatorio número cuatro, por lo que resultaba totalmente incongruente que en la sentencia de primera instancia se señale —quinto considerando—que no formuló tacha con el medio probatorio; 3. Es falso lo señalado en el quinto y octavo considerando de la sentencia apelada —respecto a que pese a tener conocimiento de la denuncia interpuesta en su contra y encontrarse válidamente notificado no se apersonó a rendir su declaración indagatoria sobre los hechos denunciados por el agraviado y a que no había presentado medios probatorios idóneos para desvirtuar el contenido y conclusiones de la pericia psicológica practicada a su padre— puesto que si presentó medios probatorios idóneos, siendo que de los veintisiete medios probatorios presentados por él, fueron admitidos veintitrés, los cuales no han sido valorados, afectando el Principio de Motivación de las Resoluciones Judiciales, de conformidad con el artículo 197 del Código Procesal Civil y el inciso 5 del artículo 139 de la Constitución Política del Perú; 4. Es falso que no se haya apersonado a la instancia fiscal por desinterés sin tener respeto por los órganos de justicia, pues de acuerdo con los medios probatorios que ha presentado y que fueron admitidos, y la ficha del Registro Nacional de Identidad y Estado Civil - RENIEC, es evidente que la notificación no fue válida, habiéndose considerado como su domicilio el indicado por la presunta víctima sin corroborar y sin tener en cuenta la indicada ficha; 5. Es falso que haya aceptado que con su padre hayan tenido agresiones verbales, lo que constituye una absoluta suposición que carece de sustento probatorio, incurriéndose en motivación aparente; 6. No se han valorado los medios probatorios números catorce, quince, dieciséis y diecisiete, que evidencian que fue el presunto agraviado quien demandó al recurrente en varios juzgados, y que este último no ha interpuesto demanda en su contra; 7. Es falso que haya agredido verbalmente a su padre y propiciado conflictos judiciales con él; 8. Es falso lo establecido en el considerando octavo en el sentido del afán patrimonial de parte del recurrente, puesto que las acciones judiciales siempre han sido realizadas por el presunto agraviado y no por el apelante, habiendo incluso presentado como prueba la ficha literal del inmueble (prueba número veinte), que permite advertir que el inmueble fue bien propio de su señora madre y que la misma podía realizar los actos de disposición libremente sobre tal, por lo que el interés patrimonial surge del presunto agraviado, por la codicia de querer intervenir en un Contrato de Compraventa sobre un bien que le fue heredado al demandado; 9. El relato en la Pericia Psicológica y la declaración de parte del presunto agraviado son incongruentes, existiendo contradicciones que no pueden ser valoradas como ciertas, cuando revisten de por medio una sindicación que no es uniforme; 10. El criterio global de la Pericia Psicológica según lo expresado por la perito tanto en la continuación de la Audiencia Única de fecha catorce de enero de dos mil catorce, como en la ilustración técnica presentada al despacho de fecha quince de enero de dos mil catorce, a folios 355, concluyen en que sus conclusiones sobre la causa de la Violencia Psicológica es la credibilidad del testimonio; es decir, la perito ha creído lo que el presunto agraviado le ha indicado; 11. El Acuerdo Plenario número 02-05 que también es aplicable a los supuestos de Violencia Familiar, exige que cuando se trate de la sindicación de un agraviado, ésta debe reunir tres requisitos: a) Persistencia; b) Uniformidad; y, c) Verosimilitud; pero que en el caso de autos, la declaración del presunto agraviado no ha sido uniforme, teniendo variaciones graves, inclusive negando haber señalado que el recurrente lo haya agredido verbalmente, pues al responder la pregunta número dos durante la Audiencia Única señaló: “no me ha ofendido de manera verbal, solo me ha quitado el habla”, por lo que su versión no es creíble, existiendo problemas judiciales entre ambos puesto que su padre lo ha demandado en varios juzgados; 12. Es falso que le haya faltado a su padre y dicho “bígamo”, siendo que los medios probatorios números siete, ocho, nueve y diez, fueron presentadas por la parte recurrente y demuestran de donde afirma tal situación el presunto agraviado; al respecto indica que al efectuarse la búsqueda de todos los bienes dejados por su madre para ser presentados en el trámite de sucesión intestada que se seguía en la Notaría Gonzáles Vigil, el presunto agraviado aparecía casado con otra señora de nombre Rosa Cubas Chillón, por lo que informó al Notario que podría tratarse de un caso de bigamia, oponiéndose al trámite de la sucesión notarial, situación que ha utilizado su padre para señalar que le han dicho “bígamo”, lo cual es falso, porque como se observan de los medios probatorios es una causal de oposición a la sucesión intestada, pero fue dirigida a la notaria mas no al presunto agraviado; y 13. No se ha tenido en cuenta que la parte agraviada no ha presentado testigos, denuncias policiales anteriores, partes policiales, partes de Serenazgo, grabaciones, videos, recetas médicas u otros documentos que acrediten que el recurrente le ha generado algún tipo de Daño Psicológico, porque no hay de su parte Daño Psicológico alguno a su padre.

1.6. SENTENCIA DE VISTA. Por sentencia de vista, contenida en la Resolución número cuatro, de fecha veintiuno de enero de dos mil quince, (folios 456) expedida por la Primera Sala Especializada de Familia de la Corte Superior de Justicia de Lima, confirmó la sentencia de primera instancia que declaró fundada la demanda, indicándose las siguientes razones: 1. Respecto al argumento del demandado en el sentido de que no pudo ejercer su Derecho de Defensa en sede fiscal, debe señalarse que fue debidamente notificado (folio 42-A) en el mismo domicilio que señaló en su carta notarial del dieciocho de setiembre de dos mil doce (folios 90 a 92); asimismo, ha contestado la demanda dentro del plazo de ley; 2. Es contundente el Informe Psicológico practicado al agraviado, poniendo en evidencia que los rasgos de una víctima de Violencia Familiar, quien además manifiesta haber recibido agresiones verbales y escrita de parte de su hijo, el demandado, lo que le ha dañado emocionalmente, generando un estado depresivo así como decepción y llanto; y 3. Del análisis del acervo probatorio acopiado se puede concluir que la actitud de César Daniel Sáenz Peraldo ha desencadenado episodios de agresión y violencia contra el demandante, a quien el agraviado señala como culpable sin asumir sus propias responsabilidades, lo que viene ocasionando daño a la estabilidad emocional de Vidal Sáenz Flores.

SEGUNDO. El demandado César Daniel Sáenz Peraldo ha interpuesto recurso de casación contra la sentencia denunciando la afectación de su Derecho al Debido Proceso por la falta de motivación, por lo que se ha declarado procedente la casación por infracción del inciso 3 del artículo 139 de la Constitución Política del Perú, indicándose que no se han motivado debidamente los agravios expresados en el recurso de apelación, limitándose a copiar lo señalado en la Pericia Psicológica sin realizar un análisis de todos los medios probatorios; asimismo, en el Décimo Primer considerando la Sala de Familia señala que con el acervo probatorio acopiado se puede concluir que la actitud de César Daniel Sáenz Peraldo ha desencadenado en efectos de episodio de agresión y violencia contra el demandante; sin embargo, no se justifica de donde llega a dicha conclusión; agrega, que se dejó de lado lo expresado por el Fiscal Superior en su dictamen y que del acervo probatorio se tiene que existe un afán económico en la actuación del presunto agraviado por lo que no resulta verosímil lo declarado por el Perito Psicólogo.

TERCERO. El inciso 3 del artículo 139 de la Constitución Política del Perú contempla como principio y derecho de la función jurisdiccional, a la observancia del Debido Proceso y la Tutela Jurisdiccional. Conforme lo ha interpretado el Tribunal Constitucional en reiterada jurisprudencia1[1], el Derecho a un Debido Proceso es un derecho continente que contiene otros derechos fundamentales, tanto de orden procesal como material, siendo que precisamente entre los derechos de orden procesal que contiene se encuentra el Derecho a la Motivación de las Resoluciones Judiciales, el mismo que está contemplado en el inciso 5 del artículo 139 de la Constitución Política del Perú.

CUARTO. Al fundamentar la falta de motivación, en el recurso de casación el recurrente alega: a) Para concluir que la agresión se encuentra probada la Sala Superior ha copiado in extenso parte del Protocolo de Pericia Psicológica (apartado IV; análisis e interpretación de resultados, en el acápite de Personalidad); b) El análisis del Protocolo de Pericia Psicológica debió realizarse conjuntamente con la totalidad de los medios probatorios admitidos; c) No se ha justificado como se llega a la conclusión contenida en el décimo primer considerando de la sentencia de vista, referente a que la actitud de César Daniel Sáenz Peraldo ha desencadenado episodios de agresión y violencia contra el demandante; d) No se motivó respecto a las incongruencias en las versiones brindadas por el agraviado; incongruencias que fueron sustentadas en el recurso de apelación, y que corresponden a su relato en el Protocolo de Pericia Psicológica número 002498-2012-PSC y la declaración de parte que brindó durante la Audiencia Única; e) No se apreció el afán económico de parte del presunto agraviado por razones de herencia, por un bien propio que la madre del demandado en vida le entregó a este último, siendo el agraviado quien insulta y agrede al accionado y además declaró no haber sido atacado verbalmente; situación que no ha sido considerada; f) No se tuvo en cuenta lo expresado en el Dictamen Fiscal respecto a que no han sido presentados en el proceso, como medios probatorios, las cartas notariales mediante las cuales el agraviado señaló haber sido maltratado psicológicamente; g) Lo que realmente existió fue una oposición al trámite de sucesión intestada de la sucesión de su madre Rosa Peraldo Cabello de Sáenz, y la carta notarial fue enviada a la notaría donde se seguía el trámite, situación que no fue valorada, lo que podría establecer que no existió ofensa o maltrato; h) No se han valorado las cartas notariales ofrecidas como medios probatorios números siete, nueve y diez, que fueron admitidas en Audiencia Única, y que corresponden al aludido trámite de sucesión intestada notarial, por lo que la motivación es insuficiente; e, i) En el recurso de apelación también cuestionaron los criterios técnicos empleados en la Pericia Psicológica para arribar a su conclusión, existiendo falta de motivación al respecto, puesto que la perito concluye que el demandado es el causante del cuadro ansioso depresivo del agraviado solo porque así lo indica el agraviado y ella confía en la credibilidad del testimonio.

QUINTO. Un primer vicio en la motivación denunciado por el recurrente, en sus recursos de apelación y de casación, gira en torno a la omisión en que se habría incurrido al momento de examinar la sindicación efectuada por el agraviado Vidal Sáenz Flores contra el demandado César Daniel Sáenz Peraldo, a quien atribuye haberlo maltratado psicológicamente de manera verbal y por escrito; específicamente, se indica que no se tuvo en cuenta la versión brindada por el supuesto agraviado durante la Audiencia Única del veinticinco de junio de dos mil trece, quien en su declaración de parte, al responder a la segunda pregunta negó que su hijo César Daniel Sáenz Peraldo lo haya ofendido de manera verbal.

SEXTO. De la declaración de parte brindada por el agraviado Vidal Sáenz Flores (folios 232), quien al responder a la pregunta número dos del pliego interrogatorio (folio 230) respecto a si “[…] ¿Su hijo César Daniel lo ha ofendido de manear verbal? De ser así explique el motivo, respondió No, no me ha ofendido de manera verbal, me ha quitado el habla porque no llegamos a un acuerdo respecto a la herencia de la mamá de él […]”. La indicada respuesta no ha sido analizada en la sentencia de primera instancia, y no obstante que en el respectivo recurso de apelación el demandado César Daniel Sáenz Peraldo denunció la falta de uniformidad y de verosimilitud en las versiones que había brindado el supuesto agraviado, así como la contradicción existente con la declaración de parte de este último y las motivaciones que habrían generado la presentación de la denuncia por Violencia Familiar, tales situaciones tampoco fueron analizadas en la sentencia de vista.

SÉTIMO. Por lo anterior, la ausencia de análisis respecto a la citada declaración brindada por el agraviado en Audiencia Única, tanto en la sentencia de primera instancia como en la sentencia de vista, no obstante que dicha omisión incluso fue denunciada en el recurso de apelación, oportunidad en la cual el demandado la invocó como argumento de defensa respecto al Maltrato Psicológico que se le imputaba, evidencia motivación aparente puesto que se adoptó una decisión sin responderse las alegaciones de las partes[2], y consecuentemente, nos encontramos ante la afectación del Derecho a un Debido Proceso previsto en el inciso 3 del artículo 139 de la Constitución Política del Perú.

OCTAVO. Un segundo vicio procesal en la motivación gira en torno a la trascripción parcial del Protocolo de Pericia Psicológica número 002498-2012-PSC en la sentencia de vista, y la falta de pronunciamiento respecto a los cuestionamientos que se han realizado a dicha pericia, al acto de ratificación así como a su “Ilustración Técnica”, por lo que corresponde efectuar el análisis pertinente.

NOVENO. De acuerdo al primer párrafo del artículo 29 del Texto Único Ordenado de la Ley número 26260 - Ley de Protección Frente a la Violencia Familiar, aprobado por Decreto Supremo número 006-97-JUS, y modificado por el artículo 7 de la Ley número 29282, “[…] Los certificados de salud física y mental que expidan los médicos de los establecimientos de salud del Estado, como el Ministerio de Salud, el Seguro Social de Salud (EsSalud), el Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público y las dependencias especializadas de las municipalidades provinciales y distritales, tienen valor probatorio del estado de salud física y mental en los procesos sobre Violencia Familiar. Los certificados médicos contienen información detallada de los resultados de las evaluaciones físicas y psicológicas a las que se haya sometido la víctima. La expedición de los certificados y la consulta médica que los origina, así como los exámenes o pruebas complementarios para emitir diagnósticos son gratuitos […]” (negrita y subrayado agregado).

DÉCIMO. Estando a que los certificados de salud física y mental expedidos, entre otros, por el Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público, tienen valor probatorio respecto del “estado de salud física y mental” en los procesos sobre Violencia Familiar, no puede considerarse que se afecte el Derecho a la Motivación de las Resoluciones Judiciales cuando al evaluar el estado de salud física y mental de la supuesta víctima de Violencia Familiar, el juzgador en la sentencia se remite al análisis o a las conclusiones que contiene una Pericia Psicológica, puesto que precisamente es un medio probatorio idóneo que permitiría demostrar dicho estado de salud. Sin embargo, sí existiría violación al deber de motivación cuando la certificación de salud física o mental es materia de cuestionamientos u observaciones por las partes, y los mismos no son resueltos por el juzgador; en estos casos nos encontraríamos nuevamente ante un supuesto de motivación aparente al adoptarse una decisión sin dar respuesta a las alegaciones de las partes.

DÉCIMO PRIMERO. En el Protocolo de Pericia Psicológica número 002498-2012-PSC (folios 37), que fue adjuntado a la demanda, se concluyó que el supuesto agraviado Vidal Sáenz Flores presenta un “cuadro ansioso-depresivo por maltrato psicológico”, consignándose en el acápite correspondiente al análisis, que el examinado indicaba agresiones verbales y por escrito por parte de su hijo el demandado César Daniel Sáenz Flores; al respecto tenemos que: 1. Al contestar la demanda César Daniel Sáenz Peraldo negó haber maltratado psicológicamente a su padre Vidal Sáenz Peraldo, atribuyendo el cuadro ansioso - depresivo diagnosticado pericialmente, al accidente y consecuente fallecimiento de su madre Rosa Peraldo Cabello de Sáenz —cónyuge del agraviado— y a la manipulación por parte de sus hermanos Carlos Vidal Sáenz Flores y Eduardo Sáenz Cuba, quienes procuran que sea declarado indigno a fin de que a futuro se puedan beneficiar con todo lo que le pudiera corresponderle legítimamente como herencia; y en ese sentido, el emplazado rechaza ser responsable del cuadro de ansiedad y depresión que presenta su padre, negando las razones que él manifiesta y que fueron consignados en el Protocolo de Pericia Psicológica número 002498-2012-PSC; 2. Durante la continuación de la Audiencia Única el día catorce de enero de dos mil catorce (folios 342), la Psicóloga Miriam Rocío Cornejo Martínez se ratificó en el protocolo de pericia psicológica practicada a Vidal Sáenz Flores, indicando que concluyó que el estado depresivo o ansioso depresivo está en relación a la problemática que el examinado vive, quien culpa al demandado de agredirlo y maltratarlo psicológicamente; precisa que su examen se basó en la evaluación psicológica y en la credibilidad de la entrevista, basándose en el relato del agraviado; 3. Habiéndose dispuesto en la Audiencia Única del veinticinco de junio de dos mil trece (folio 231), que como medio probatorio de oficio se elabore una “Ilustración Técnica” de la evaluación psicológica anteriormente practicada al agraviado, la Psicóloga Miriam Rocío Cornejo Martínez expidió el Protocolo de Pericia Psicológica número 000062-2014- PSC, en el cual concluye que presenta cuadro ansioso-depresivo por maltrato psicológico, encontrándose dentro de los parámetros de Violencia Familiar, siendo la causa de este daño los maltratos de los cuales viene siendo objeto, responsabilizando de ello a su hijo el demandado César Daniel Sáenz Peraldo; 4. Tras ponerse en conocimiento del demandado la indicada ilustración técnica derivada del Protocolo de Pericia Psicológica, mediante escrito presentado el día veintiuno de marzo de dos mil catorce (folios 390), la defensa de César Daniel Sáenz Peraldo cuestiona que en dicha “ilustración técnica” no se han establecido cuáles son los métodos psicológicos empleados para arribar a la conclusión, limitándose a reiterar lo que ya se estableció en el primer protocolo de Pericia Psicológica, indicándose que este último solo responde al dicho del examinado y no al empleo de los mecanismos necesarios para poder llegar a la conclusión certera de que el estado ansioso depresivo que presentaría el agraviado ha sido generado por el demandado; 5. Emitida la sentencia de primera instancia, en mérito a los protocolos de Pericia Psicológica actuados, se consideró responsable al demandado César Daniel Sáenz Peraldo de haber cometido Violencia Familiar en la modalidad de Maltrato Psicológico contra su padre Vidal Sáenz Flores; por lo que el citado demandado en su apelación señala que la Pericia Psicológica y su ilustración técnica lo responsabilizan de la supuesta violencia psicológica basándose únicamente en la credibilidad del testimonio del examinado, agregando que la versión del supuesto agraviado no ha sido uniforme ni verosímil pues ha tenido variaciones graves, inclusive negando durante la Audiencia Única que el demandado lo haya ofendido verbalmente; observaciones que no se han tenido en cuenta, indicándose que se ha incurrido en falta de motivación; y 6. En el recurso de casación, el demandado ha reiterado la falta de pronunciamiento con relación a los cuestionamientos al protocolo de pericia psicológica, incluyendo la ilustración técnica.

DÉCIMO SEGUNDO. Conforme al citado artículo 29 del Texto Único Ordenado de la Ley número 26260 - Ley de Protección Frente a la Violencia Familiar, un certificado expedido por el Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público constituye un medio probatorio idóneo para acreditar el “estado de salud física y mental” en los procesos sobre Violencia Familiar. Sobre este punto debe aclararse que no es lo mismo probar el “estado de salud física o mental” y acreditar quién es el responsable de dicho estado de la víctima; es decir, la certificación emitida por el Instituto de Medicina Legal u otras entidades autorizadas, permitirían determinar el estado de salud física o mental de una persona, evidenciando si presenta, o no, un cuadro clínico acorde a la Violencia Familiar que se investiga, pero dicha certificación, por basarse solo en el examen de la presunta víctima, por sí sola no podría determinar fehacientemente quién es el responsable puesto que para ello sería necesario evaluar otros medios de prueba que permitan establecer una relación causal entre la conducta atribuida al demandado y el resultado acreditado –estado de salud física y mental–.

DÉCIMO TERCERO. Los cuestionamientos planteados por la parte demandada, al Protocolo de Pericia Psicológica número 002498-2012-PSC y al Protocolo de Pericia Psicológica número 000062-2014-PSC, este último emitido como “Ilustración Técnica” de la evaluación psicológica anterior, así como al acto de ratificación de la señora perito (Psicóloga Miriam Rocío Cornejo Martínez), se basan en que ella concluyó que Vidal Sáenz Flores presenta un cuadro ansioso-depresivo por ser víctima de Violencia Familiar en el modalidad de Maltrato Psicológico, y que el responsable era su hijo César Daniel Sáenz Peraldo, siendo que el demandado afirma que las conclusiones se están sustentando únicamente en la credibilidad de la entrevista al supuesto agraviado —respecto del cual ha indicado las contradicciones existentes en sus declaraciones en el proceso y en el relato a la psicóloga— además de que la referida profesional no ha explicado cuáles son los métodos ni los criterios objetivos empleados en la evaluación. Estos cuestionamientos no fueron materia de análisis en las sentencias emitidas por el Juzgado y la Sala Superior, a pesar que fueron planteados desde primera instancia, y no obstante ello, se asumieron como válidas las conclusiones arribadas en las indicadas pericias para dar por acreditada la existencia de Violencia Familiar (Maltrato Psicológico) así como la responsabilidad del demandado.

DÉCIMO CUARTO. Un tercer vicio en la motivación ha sido planteado en torno al argumento del demandado referido a que tampoco existió agresión por medio escrito y que incluso en la sentencia de vista no se señala cuál es el documento dirigido al agraviado que permita observar el maltrato psicológico que se le atribuye. Sobre este punto, el recurrente sostiene que el documento supuestamente agraviante lo constituiría una carta notarial mediante el cual se oponía a la sucesión intestada notarial de Rosa Peraldo Cabello de Sáenz, la misma que no estuvo dirigida a César Daniel Sáenz Peraldo, y que habiéndose acompañado la documentación respecto a dicha oposición, la misma no fue evaluada.

DÉCIMO QUINTO. Tanto la sentencia de primera instancia como la sentencia de vista hacen mención no solo a agresiones de tipo verbal sino también escrita por parte del demandado César Daniel Sáenz Peraldo en contra de su padre Vidal Sáenz Flores, sin embargo, en ninguno de los casos se identifica la instrumental dirigida a este último donde constaría la agresión, y asimismo, omiten examinar el argumento expuesto por el demandado y los documentos que acompañó para demostrar que el agraviado, al indicar que se le habría maltratado por medio escrito, estaba aludiendo a una carta notarial mediante la cual el accionado se opuso a la sucesión intestada notarial, documento que no habría sido dirigido al imputado y que tampoco ha sido examinado por las instancias de mérito.

DÉCIMO SEXTO. En consecuencia, conforme a lo expuesto precedentemente, queda acreditada la infracción normativa procesal referente a la vulneración del Derecho a un Debido Proceso por falta de motivación debida (motivación aparente), y de conformidad con el inciso 3 del tercer párrafo del artículo 396 del Código Procesal Civil, modificado por el artículo 1 de la Ley número 29364, deberá declararse casarse la sentencia de vista y la nulidad de la sentencia apelada, así como ordenarse que el Juez de primer grado emita nueva sentencia que se encuentre debidamente motivada.

IV. DECISIÓN

Fundamentos por los cuales: 4.1. Declararon FUNDADO el recurso de casación interpuesto por César Daniel Sáenz Peraldo (folios 468); por consiguiente CASARON la resolución impugnada; en consecuencia, NULA la sentencia de vista contenida en la Resolución número cuatro, de fecha veintiuno de enero de dos mil quince (folios 456), expedida por la Primera Sala Especializada de Familia de la Corte Superior de Justicia de Lima; e INSUBSISTENTE la sentencia apelada contenida en la Resolución número diecinueve, de fecha treinta y uno de dos mil catorce (folios 398), que declaró fundada la demanda interpuesta por la Primera Fiscalía Provincial de Familia de Lima, que declaró fundada la demanda sobre Violencia Familiar; ORDENARON que el A quo emita nueva sentencia de primera instancia que se encuentre debidamente motivada. 4.2. DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial “El Peruano”; bajo responsabilidad; en los seguidos por el Ministerio Público contra César Daniel Sáenz Peraldo, en agravio de Vidal Sáenz Flores, sobre Violencia Familiar - Maltrato Psicológico; y los devolvieron. Ponente Señor Romero Díaz, Juez Supremo.

S.S. MENDOZA RAMÍREZ, ROMERO DÍAZ, CABELLO MATAMALA, MIRANDA MOLINA, YAYA ZUMAETA

 

 



[1] En el Fundamento número 3 de la Sentencia recaída en el Expediente número 03433-2013-PA/TC se señala: «3.3.1) El derecho fundamental al debido proceso, tal como ha sido señalado por este Tribunal en reiterada jurisprudencia, es un derecho —por así decirlo— continente puesto que comprende, a su vez, diversos derechos fundamentales de orden procesal. A este respecto, se ha afirmado que: “[...] su contenido constitucionalmente protegido comprende una serie de garantías, formales y materiales, de muy distinta naturaleza, que en conjunto garantizan que el procedimiento o proceso en el cual se encuentre inmerso una persona, se realice y concluya con el necesario respeto y protección de todos los derechos que en él puedan encontrarse comprendidos.” (STC 7289-2005-AA/TC, FJ 5). 3.3.2) Al respecto, es importante precisar que, sin perjuicio de esta dimensión procesal, el Tribunal Constitucional ha reconocido en este derecho una dimensión sustancial, de modo tal que el juez constitucional está legitimado para evaluar la razonabilidad y proporcionalidad de las decisiones judiciales. De ahí que este Colegiado haya señalado, en anteriores pronunciamientos, que el derecho al debido proceso en su faz sustantiva “se relaciona con todos los estándares de justicia como son la razonabilidad y proporcionalidad que toda decisión judicial debe suponer.” (STC 9727-2005-HC/TC, FJ 7). 3.3.3) Dicho lo anterior y atendiendo al petitorio de la demanda, se procederá a analizar si, en el caso concreto, se ha producido algún tipo de afectación del derecho fundamental al debido proceso alegado por el recurrente, que en su dimensión procesal comprende, entre otros, el derecho a la motivación de las resoluciones judiciales y, en su dimensión sustantiva, supone que toda decisión judicial debe ser razonable y proporcional.»

[2] 2 En el literal a) del Fundamento número 11 de la Sentencia del Tribunal Constitucional recaída en el Expediente número 00079-2008-PA/TC, el supremo intérprete de la Constitución peruana, al analizar el derecho a la debida motivación de las resoluciones judiciales, previsto en el inciso 5 del artículo 139 de la Constitución Política del Perú de 1993, indica que dicho derecho garantiza que el juez resuelva la controversia jurídica sometida a su conocimiento exponiendo las razones de hecho y de derecho que justifican su decisión, requiriéndose que dicha motivación debe ser adecuada, suficiente y congruente, indicado que: […] Está fuera de toda duda que se viola el derecho a una decisión debidamente motivada cuando la motivación es inexistente o cuando la misma es solo aparente, en el sentido de que no da cuenta de las razones mínimas que sustentan la decisión o de que no responde a las alegaciones de las partes del proceso, o porque solo intenta dar un cumplimiento formal al mandato, amparándose en frases sin ningún sustento fáctico o jurídico […]. (énfasis agregado).

 

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