Se vulnera el debido proceso si no se incorpora a todos los sujetos que por mandato de ley están facultados

La Corte Suprema considera que no se garantizó la vigencia del debido proceso, ni de la demandante ni de quienes tenga interés por imperio de la ley, pues las instancias de mérito incurrieron en un vicio insubsanable causal de invalidez al momento de emitir sus sentencias; dado que no se le dio la oportunidad de intervenir a la Sociedad de Beneficencia de Lima en un proceso donde la propiedad que se pretende adquirir por usucapión aparece registralmente publicitado a favor de una persona fallecida. (Casación N° 4086-2012 Lima. El Peruano, 30/07/2014)

Transcribimos el fundamento principal de esta sentencia

“Para garantizar la efectiva vigencia del derecho al debido proceso de la demandante y de quienes por imperio de disposiciones legales resultan tener interés para intervenir en el proceso para que expongan lo que a tales intereses corresponda, este Supremo Tribunal determina que las instancias de mérito incurrieron en vicio insubsanable causal de invalidez al momento de emitir sus sentencias, toda vez que no solo decidieron el caso sin considerar el mérito de lo   actuado sino que también decidieron negar a la demandante un derecho sin, previamente, darle oportunidad de intervenir a la Sociedad de Beneficencia de Lima, que tiene un interés en el  resultado del proceso y en el destino del inmueble que se pretende adquirir por prescripción”.(f. j. 7)

En el caso, la demandante demanda la prescripción adquisitiva de dominio contra la Sucesión de quien aparece registralmente como propietario; con lo que pretende se le declare propietaria por usucapión.

El A quo en la sentencia determino que la usucapiente no cumple con los requisitos exigidos para adquirir el bien por prescripción adquisitiva de dominio toda vez que: 

La demandante ejerce posesión pacífica; sin embargo, en lo que respecta a la posesión pública como otros de los requisitos para prescribir, no obra en autos documentos que denoten actos externos de la demandante practicados a su nombre respecto del bien. Se concluye que no se acredita plenamente una posesión con “animus” de propietario que debe tener el posesionario “prescribiente”

Dicho criterio es asumido por el A quem; pero si bien la cuestión jurídica era determinar si la demandante cumple- o no - con los requisitos legales para adquirir por prescripción adquisitiva de dominio, es de advertir por parte de la Corte Suprema que el inmueble objeto de lo pretendido es uno que aparece inscrito a nombre de persona fallecida.

Por lo tanto, no se debió considerar al demandante como único sujeto legitimado para actuar pasivamente a la sucesión. Dado que al no existir herederos legales instituidos ni conocidos, era razonable considerar la “sucesión del Estado” en aplicación del artículo 830 del C.C.

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