Corte Suprema: Las compañías farmacéuticas no pueden arrogarse exclusividad sobre las partículas de la marca que no guarden un significado especial

El riesgo de confusión entre productos farmacéuticos se verifica por la existencia de una identidad fonética, gráfica e ideológica, la que no se verifica en aquellas marcas que parten de una partícula común que no guarda un significado especial relacionado con los productos que pretende identificar. En consecuencia, el análisis del riesgo de confusión debe realizarse en base a la integridad de la marca.

Este criterio jurisprudencial es desarrollado por la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema, mediante la sentencia recaída en la Casación N.° 2976-2012- Lima (El Peruano, 30 de junio del 2015), en el marco de un proceso contencioso administrativo interpuesto por una compañía farmacéutica contra su par argumentando que  el registro de su marca PATALAN podía generar confusión a los consumidores, dado que la demandante tenía registradas las marcas PATANOL, PATADAY y PATANASE.

La demandante recurre la sentencia emitida por la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema, que confirmando la sentencia apelada declara infundada la demanda de impugnación de resolución administrativa. La Sala Constitucional admite el recurso por las causales de inobservancia de los artículos 33 y 35 de la Decisión Nº 472 de la Comunidad Andina y la aplicación indebida del artículo 136 literal a) de la Decisión Nº 486 de la Comunidad Andina, infracciones en las que habría incurrido la sala civil, por cuanto no solicitó la interpretación prejudicial de esta última norma por parte del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina antes de la emisión de la sentencia de visa. Asimismo, para la recurrente dicha sala no tuvo en cuenta que la partícula PATA no es una partícula de uso común para distinguir productos farmacéuticos de la clase cinco ya que solo ella es propietaria de marcas que distinguen productos farmacéuticos con la partícula PATA, como PATADAY, PATANASE y PATANAL, por lo que pueden generar confusión con la marca PATANOL registrada a favor de la demandada.

Al respecto, el colegiado supremo al que se recurre vía casación, en respeto de la interpretación prejudicial que solicitó al tribunal comunitario sobre el mencionado dispositivo normativo, resuelve que la parte demandante no puede arrogarse la propiedad sobre partículas que no guardan un significado o una ideología especial, ni tampoco que guarden relación con el producto que pretenden identificar o con el compuesto químico que forma el producto farmacéutico.

Esta conclusión se corrobora con el tenor de la quinta conclusión de la interpretación prejudicial que prescribe que: “En el análisis de registrabilidad de un signo se debe tener en cuenta la totalidad de los elementos que lo integran, y, al tratarse de signos denominativos, es necesario conservar la unidad gráfica y fonética del mismo, sin ser posible descomponerlo (...).”

Así, el supremo colegiado determinó que no existe impedimento alguno para que la parte demandada procure la inscripción de un producto de la clase cinco con el nombre PATALAN, pues, existe distinción con los productos de la parte demandante, ya que si bien se repite la partícula PATA (que no guarda significado especial), la terminación varía y el laboratorio que los produce también, por lo que, los consumidores no pueden caer en error, ya que de una simple lectura del producto podrán tomar una decisión. Además, no existe ni identidad gráfica, ni fonética ni asociabilidad a un producto determinado, porque, las propias partes indican que la partícula PATA carece de significado alguno.

En consecuencia, declaró INFUNDADO el recurso. 

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