Corresponde indemnización por daño a la persona y daño moral derivada de la dilación indebida de proceso judicial

Se trata de la Casación N° 4967-2013-Lambayeque (El Peruano, 30/01/2015), en la cual, el demandante, al ser víctima de suspensión de su pensión de invalidez definitiva por más de tres años, tiempo de duración del proceso judicial (demanda de amparo) que ordenó la reanudación de su derecho pensionario, planteó como pretensiones de su demanda, la indemnización por daño moral y daño a la persona.

 

De acuerdo con las instancias de mérito, tanto el A-quo como el Ad-quem, declaran infundada la demanda de indemnización por daños y perjuicios. Pues consideran que con el pago por la ONP, de las pensiones devengadas (lucro cesante) y con el abono de los intereses legales (lucro cesante) a favor del demandante en el proceso de Amparo, se habría reparado el daño causado.

 

Suprema

 

Sin embargo, a criterio de la Corte Suprema, las instancias de mérito confunden los criterios de cuantificación del daño prescrito en el artículo 1985 del Código Civil. Indica:

 

“(…) el referido dispositivo [artículo 1985 del Código Civil] establece criterios que pueden ser clasificados desde la óptica de las consecuencias del daño. En esa perspectiva, cuando ellos afectan el patrimonio corresponde la indemnización por daño emergente y lucro cesante; en cambio, cuando las secuelas del daño recaen en el ser humano, lo que existe es un daño personal, que nuestro Código Civil repara por la vía del daño moral y el daño a la persona”.

 

Con ello, el Supremo Colegiado concluye que en el caso in comento,  el impugnante lo que solicita es la reparación del “daño moral” y el “daño a la persona”, dado que sobre los extremos patrimoniales ya se considera satisfecho con el pago realizado por la ONP.

 

Ergo, existe una ausencia de motivación por parte de la Sala Superior. Pues, por un lado, no se hace alusión alguno del artículo 1332 del Código Civil, sobre la cuantificación del daño moral; y por otro lado, si bien el juzgado ha descartado el daño a la salud, no ha hecho referencia alguna al “proyecto de vida”, lo que supone también nueva omisión que debe subsanar. Se declara nula la sentencia de vista, insubsistente la sentencia apelada, y se ordena al Juez de la causa emita nuevo pronunciamiento.

 

Dato:

 

Si bien el “daño moral” y el “daño a la persona” son conceptos que han originado un interesante debate en el Derecho Civil peruano, nuestra Corte Suprema enfatizó que el “daño moral” hace alusión al sufrimiento y aflicción generada y el “daño a la persona” a todo perjuicio a la unidad psicosomática que es el ser humano y al “proyecto de vida”.

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